Elegir tus museos en Amsterdam puede ser complicado, yo te dejo algunos planes más allá de los típicos

Un plan B de museos en Amsterdam

publicado en: Amsterdam, Países Bajos | 0

Has llegado a Amsterdam y te dispones a comenzar tu plan perfecto de museos en Amsterdam: casa de Anna Franck, Rijksmuseum, Museo Van Gogh… Pero o te has olvidado de reservar con antelación, o te encuentras una cola inmensa, o la masa de visitantes en las salas hace que salgas aun con menos idea con la que entrabas.

Para vivir el Amsterdam más completo, no te olvides de echar un vistazo a sus barrios. Algunas de las atracciones incluidas en la Amsterdam City Card se encuentran fuera del centro

Sí, una visita a los principales museos de Amsterdam puede ser perjudicial para tu espíritu viajero, y es por eso que te ofrezco un plan B que, idealmente, puedes intercalar con alguna de los grandes nombres. No son los más aclamados, pero sí te ayudarán, y mucho, a entender Amsterdam y los Países Bajos. Un plan que, sin salir demasiado del centro, te ayudará a conectar con un destino no siempre sencillo.

El Museo Marítimo de Amsterdam
El Museo Marítimo de Amsterdam esconde dos grandes joyas, y miles de sorpresas más

Scheepvaartmuseum (El Museo Marítimo de Amsterdam)

Una de las piezas más impresionantes expuestas en Amsterdam se encuentra en este museo: la réplica de un barco de la Compañía de las Indias de 1749. De hecho, muchos son los visitantes que la ven de lejos, amarrada al lado del histórico edificio el Arsenal (¡de 1656!). Sinceramente, y pese a que es una réplica, os invito a entrar. El barco se puede visitar por dentro y comprobar el modo de visa de los marineros de aquel entonces. Podrás subir y bajar escaleras entre los diferentes niveles y, además, te puedes adentrar en un tour de realidad virtual no solo del barco, sino también del contexto del Amsterdam de la época.

Además de esta gran pieza, también en el exterior pero a buen recaudo, se encuentra una auténtica joya: la Barcaza Real. Y esta, con 200 años encima, es original (y restaurada en 2014). Una embarcación usada en una treintena de visitas oficiales de la realeza a la que no le falta detalle de lujo.

Date una vuelta por el resto de la exposición permanente y entenderás la importancia del mundo marítimo para este país que se defiende del mar con diques. También encontrarás exposiciones temporales y zonas especialmente diseñadas para disfrutar con los más pequeños. Aun así, este es uno de los museos en Amsterdam que puede disfrutar casi cualquier tipo de visitante.

Barcaza Real holandesa
La Barcaza Real holandesa es el otro tesoro que esconde el Museo Marítimo de Amsterdam.
Historia del puerto de Amsterdam
El museo marítimo también repasa la historia del puerto de Amsterdam y su expansión más allá de los límites de la ciudad.

Iglesia Clandestina de Amsterdam

La también conocida como Ons’ Lieve Heer op Solder es aparentemente una casa más de tantas de los canales de Amsterdam. Sorpresivamente, descubrirás un espacio que explica uno de los episodios que vivió el país y la ciudad. Las paredes de esta casa esconden una de las iglesias católicas clandestinas del siglo XVII. Esta iglesia en concreto estuvo en funcionamiento durante más de 200 años, entre 1662 y 1887 y te abre los ojos también al tipo de construcciones y viviendas de la época. Por ejemplo, podrás descubrir dónde dormía el sacerdote de la iglesia, o las zonas de encuentro de la casa. De hecho, la particular historia de la familia Hartman (de panadero a oficial) se explica a través de la sala de recepción de visitas, la sala de la cerveza…

Como buena iglesia, no puede faltar un gran órgano. La única condición para poder reunirse alrededor del culto, es que no se perciviese desde fuera y que fuese en privado.
Como buena iglesia, no puede faltar un gran órgano. La única condición para poder reunirse alrededor del culto, es que no se perciviese desde fuera y que fuese en privado.
Una guardilla que esconde una iglesia clandestina, otro de los museos en Amsterdam
Una guardilla que esconde una iglesia clandestina, otro de los museos en Amsterdam

Según avances hacia lo más alto de la iglesia, gracias al audioguía que incluye la entrada, descubrirás las primeras curiosidades de una guardilla dedicada a un culto prohibido desde 1578 hasta 1887, momento en el que se vuelve a disponer de una Basílica Católica, la de San Nicolás. Cuando estés en lo más alto, de hecho, podrás ver las cúpulas de dicha basílica y las torres de la Olde Kerk. Esta última, curiosamente, convertida desde el catolicismo al protestantismo.

Museo Stedelijk

Este museo de arte contemporáneo está ganando protagonismo a pasos agigantados. Su ubicación siguiendo una línea casi recta desde el Rijksmuseum y el Museo Van Gogh lo colocan en el epicentro cultural de Amsterdam. Aun así, no te encontrarás las masas de visitantes de los otros dos museos vecinos. Su contenido es el de cualquier museo de arte contemporáneo de prestigio en Europa, con una lista casi interminable de artistas del siglo XX y XXI.

A sus colecciones permanentes se unen sucesivas exposiciones temporales, por lo que es una buena parada si estás de paso a menudo por Amsterdam. Las exposiciones temporales tienen un concepto más abierto, abarcando nuevos formatos o puntos de vista sobre los depósitos del museo. ¿Alguna vez se te ocurrió ver a Chagall, Picasso o Mondrian como inmigrantes en París? Stedelijk te ayudará a hacer esa reflexión hasta el 2 de febrero.

Entre los museos de Amsterdam también hay un buque insignia del arte contemporáneo: Stedelijk
Entre los museos de Amsterdam también hay un buque insignia del arte contemporáneo: Stedelijk

Museo Casa de Rembrandt

Los Países Bajos es una gran cuna de cultura, y entre ellos destacan muchos de los pintores que se han convertidos en iconos de una época dorada. El Museo Casa de Rembrandt te recibe con unas proyecciones que recuerdan «1639 – 1658 es la casa donde Rembrandt vivió, amó y trabajó». Que puedas entrar a una casa con 380 años de historia ya es lo suficientemente atractivo como para dejarse caer la hora que dura la visita audioguiada.

Las paredes de esta casa museo te harán recorrer no solo los rincones donde Rembrandt pintaba y daba clase a varios de sus alumnos, sino que también te abrirá las puertas de los rincones de la intimidad de este gran autor. La obra pictórica expuesta no es tal vez tan extensa, pero sí un buen recopilatorio que muestra la habilidad del pintor. Entre las salas a destacar se encuentra la de los grabados originales, que rotan cada tres meses y que se encuentran cubierto para evitar su rápido deterioro.

La entrada son 14€, pero está incluida en vuestra Amsterdam City Card si os hacéis con una. De hecho, es uno de los museos que más ayuda a rentabilizarla. Cuando os acerquéis, veréis que a la centenaria casa se le ha añadido un edificio anexo de construcción moderna. En ella se encuentra la entrada, taquillas y servicios del museo, así como la sala de exposiciones temporales.

El taller donde muchos alumnos aprendieron de Rembrandt las técnicas más elaboradas
El taller donde muchos alumnos aprendieron de Rembrandt las técnicas más elaboradas
Recreaciones de los talleres de Rembrandt en su Casa Museo
Recreaciones de los talleres de Rembrandt en su Casa Museo

Ahorra al visitar los museos en Amsterdam

Si tu intención es visitar muchos museos, no dudes en hacerte con la Amsterdam City Card. Incluye la entrada a unas 70 atracciones de la ciudad y alrededores, así como todo el transporte público de la ciudad y descuentos en tiendas y restaurantes. En cuanto visites algunos museos, ya la habrás compensado, sobre todo porque puedes añadir un paseo en barco por los canales de Amsterdam.

Este es el ejemplo de todo lo que hice con una tarjeta de 48 horas (que vale 80€)
Ons’ Lieve Heer op Solder 12,5€
Oude Kerk 12€
Scheepvaartmuseum 16,5€
Museo Stedelijk 18,5€
Museo Casa de Rembrandt 14€
Amsterdam Museum: 15€
Paseo en Barco 15€
Transporte público 2 días 13,5€
TOTAL: 117€

Como veis, el plan son 3 visitas por día y un paseo en barco. El ahorro de mi visita ha sido de 37€, aunque es cierto que el transporte público no lo usé tanto. Sin tener en cuenta el transporte público, hubiese ahorrado igualmente 23,5€. De todas formas, piensa que mi plan era a base de actividades no tan populares y con unos precios un poco más bajos. Si vas al museo Van Gogh, la entrada ya son 19€ (y necesitarás reservar gratis una hora de pase al museo). Eso sí, es importante recordar que la Amsterdam City Card no la entrada a la casa de Ana Frank. Un truco para extender la validez de tu Amsterdam City Card es entrar en los últimos minutos de validez en uno de los museos que más tiempo creas que te va a llevar, ya que la validez es durante 24/48/72 horas consecutivas, y no por días naturales.

Espero que te hayan gustado los consejos para planes menos comunes entre los visitantes de la ciudad. La verdad es que yo ya tengo ganas de volver y poder explorar más atracciones de la ciudad, a poder ser por los barrios, donde el tsunami turístico aun no ha llegado. ¿Tienes alguna recomendación que no haya incluido? ¡Cuéntamela en los comentarios de este artículo!

David Lopez
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David López es el fundador del blog de viajes De Pronto A Bordo. Basado en Barcelona pero muy a menudo por Berlín. Ha estudiado diseño gráfico y de interiores, pero se ha redifinido bastante rápido como trotamundos. A punto de visitar su país número 34, tras haber vivido en 5 países europeos. Al ser las distancias en Europa muy cortas, ha empezado a explorar el mundo en 2012 de manera más espontánea, y ahora, escribe sobre ello.

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