La cala Galdana en Menorca

48 horas en Menorca en bici

publicado en: España, Europa, Islas Baleares | 0

La pandemia que estamos viviendo nos obliga a buscar destinos más cercanos, dentro de una zona de comfort y de fácil control. No solo eso, también nos invita a alejarnos del bullicio de la ciudad y a reconectar con la naturaleza. Menorca es una de esas joyas que te aportará todo esto y mucha soledad. Esa soledad necesaria para bajar nuestro nivel de estrés ante estos extraños días que nos toca vivir. Con 48 horas en Menorca, tendrás tu primera píldora de desestrés en tiempos de pandemia.

Mi ruta en bicicleta de unos 150 kilómetros conecta el aeropuerto, en Mahón, con Ciutadella. Por el camino, en la ida, pasa por el Parque Natural de s’Albufera des Grau y, a la vuelta, por la popular Cala Galdana. Esta draconiana ruta en bicicleta se debe a los precios del verano en alojamiento, que me obligaron a llegar hasta Ciutadella, pues es donde hay una mayor oferta para quedarse a dormir en Menorca. ¡Compara y reserva con antelación!

Preparar tu viaje a Menorca en tiempos de pandemia

Viajar a Menorca en los tiempos actuales no debería de ser un problema si lo haces desde España. De hecho, ha sido uno de los destinos favoritos durante todo el verano. No dejes de viajar en temporada baja a esta fantástica isla, ya que sus atractivos sin innumerables. Eso sí, recuerda valorar aerolíneas que ofrezcan flexibilidad en los cambios o alojamiento con cancelación gratuita. Eso reducirá tus gastos de cancelación en caso de un cambio epidemiológico.

En caso de que viajes desde la Unión Europea, es posible que necesites realizar una prueba PCR a la vuelta de tu viaje, o quedarte en cuarentena recluido incluso sin tener síntomas. Comprueba esta información antes de regresar de tu escapada a Menorca, ya que las condiciones son cambiantes. Recuerda que en la mayoría de los casos, la mascarilla es obligatoria en Islas Baleares. Sin embargo, podrás quitártela para hacer deporte, estar en la playa o en espacios naturales al aire libre y lejos de las zonas urbanas.

Recorrer Menorca en bicicleta

Mi viaje (hace unos pocos años) comenzó muy muy temprano con apenas 3 kilos a la espalda (2 mudas de verano y el kit básico de aseo). Por aquel entonces los aviones de Swiftair operaban para AirEuropa en las rutas de Barcelona a las Baleares. Era tan temprano que en Menorca, ni las calles estaban puestas. Quería que el viaje se centrase en la conexión con la naturaleza, así que opté por comenzar la jornada caminando al centro. Pregunté en dos tiendas de bicicletas los precios, y opté por Bike Menorca que, aun hoy en día, te alquila las mejores bicicletas por apenas 15€ al día. De hecho, la mía estaba valorada en 1.500€, a prueba de pinchazos y con apenas unas semanas a sus espaldas.

Faro de Favaritx en Menorca
Faro de Favaritx en Menorca, dentro del Parque Natural des Grau
Recorrer Menorca en bicicleta es sencillo si estás “algo” entrenado. Yo no me considero un experto, y no tuve demasiadas dificultades. La isla está partida en dos por una carretera nacional (nada de excentricismos en forma de autovía) que va dando paso a las carreteras comarcales que llegan a todos los pueblos. Si dependes de las carreteras en exclusiva, te verás en varias ocasiones yendo y viniendo de dicha carretera principal.

Para recortar algo de camino, puedes hacer uso de los caminos de caballos de los que te hablo más abajo, pero con precaución.

Parque Natural de s’Albufera des Grau

Mis 48 horas en Menorca fueron 40 en realidad, llegando el sábado tempranísimo con Air Europa y marchando el domingo en el vuelo golfo de Vueling a Barcelona. Elegir los mejores paisajes en Menorca es complicado porque es una isla deliciosa para cualquier amante de la naturaleza y del senderismo. Sin embargo, hay una zona que aglutina los reconocimientos de Red Natura 2000, Área Natural de Especial Interés, Núcleo de la Reserva de la Biosfera de Menorca y la ostentadísima diferenciación de Parque Natural (de las Islas Baleares). De hecho, es el único espacio denominado como Parque Natural en toda Menorca. Os hablo del Parque Natural de s’Albufera des Grau.

Na Macaret, en Menorca
Al finalizar el Parque natural des Grau, llegas a Na Macaret.
A este parque le dediqué mi jornada del sábado. El parque se puede visitar a pié por un sistema de pasarelas, pero yo lo atravesé por los caminos principales en bicicleta, hasta llegar al Faro de Favàritx. En este emplazamiento el paisaje confirma lo diferente de todo este espacio. Acantilados más abruptos de marcado carácter volcánico (y lunar, como le gusta decir a la gente). También fue en este punto donde el día parecía torcerse con algo de lluvia… durando tan solo unos minutos por suerte.

A parte de los humedales, las aves, la impresionante costa… también podrás adentrarte en algunos de los vestigios etnográficos y de la cultura talayótica (casi) exclusiva de Menorca.

Desde el Faro de Favàritx deshice algo de camino para luego volver a acercarme a la costa norte de la isla, esculpida por los vientos de Tramontana. Apenas me adentré un poco hasta Na Macaret, para retomar fuerzas tomando algo. La parada para comer, bastante tarde, fue en Ferrerías, en mi sprint para dormir en Ciudadela.

Ciudadela en Menorca
Ciudadela, tal vez la ciudad con más visa en Menorca.
Castell de Sant Nicolau en Ciudadela
El Castell de Sant Nicolau en Ciudadela es una torre de defensa de la isla, ahí desde el siglo XVIII.

La bulliciosa, pero tranquila, Ciudadela

La única noche que pasé en Menorca fue en Ciudadela, durmiendo en el Albergue Hostel De Sa Vinyeta En Ciutadella De Menorca. Es parte de la Red Española de Albergues Juveniles (REAJ) pero se puede reservar a través de los portales de alojamiento. Es con diferencia lo más económico de la isla, pero necesitarás tener el carnet de alberguista. Si buscas más comodidad, no te preocupes, Ciudadela tiene todo tipo de opciones.

Ciudadela, siempre se ha dicho, compite en protagonismo con Mahón, supongo que en especial desde que Mahón le robó el título de capital. Fuese lo que fuere, ambas tienen todo lo que necesitas para unas vacaciones agradables y completas. De ciudadela espera pasear por lo alto y por lo bajo de sus calles, comiendo en el puerto o con vistas al mismo. La tranquilidad de los barcos amarrados mientras comes no hará más que llenarte de paz, mientras la noche se va animando en las animadas terrazas que invaden un pueblo lleno también de comercio local con manualidades y especialidades de la mejor moda menorquina.

Faro de sa Farola en Ciudadela
El faro de sa Farola, en Ciudadela, es uno de los muchos faros que van rodeando la isla
Monumentos marítimos en Menorca
La relación con el mar es innegable en Menorca.

Ir en bicicleta por los caminos de caballos en Menorca

La jornada del domingo, con unos 75 kilómetros ya recorridos el día anterior, tenía el reto de estar a tiempo en Mahón para devolver la bicicleta sobre las 8 de la tarde. Después de eso, solo quedaría ir a cenar en algún restaurante de Mahón, y caminar de vuelta al aeropuerto (esta vez por no mirar bien el horario del último bus).

Para llegar de Ciudadela a Mahón, recorrí parte de la costa sur, la que esculpe el viento de Migjorn. En esta ocasión opté por recorrer 3 de las etapas marcadas en el “Camí de Cavalls” (Camino de Caballos). La ruta entera son 185 kilómetros, rodeando toda la isla. Apenas uno de los tramos está catalogado como difícil, siendo la mayoría fáciles o moderados. Mis tres etapas fueron (del tirón, en bici), desde Ciudadela a Cala Galdana (33 kilómetros sumando las etapas 10, 11 y 12).

La mayor parte del Camino de Caballos se puede hacer sin problemas con la bicicleta. Es importante prestar atención a las rocas y piedras más agresivas para evitar no un pinchazo, sino una raja en las ruedas. En algunos tramos, eso sí, necesitarás subir y bajar escaleras y acarrear la bicicleta contigo. De ahí la importancia de que tu mochila sea especialmente ligera.

Calas de ensueño en Menorca

Recorriendo el Camino de Caballos te irás encontrando infinidad de calas en las que parar a descansar. Como son accesibles solo a pie o en bici (o en barca), conseguirás estar muy tranquilo (o solo, como me ocurrió a mi). Cada vez que pienso en el lujo que significa dejar tu bicicleta en las rocas, darte un chapuzón y continuar la ruta, me entran ganas de reservar una nueva escapada a Menorca.

Cala en Turqueta, en Menorca
La Cala en Turqueta, es una antesala tranquila a la popular y alborotada Cala Galdana
En el camino me encontré muchas pequeñas calas de las que no anotas ni el nombre: las disfrutas, las contemplas, las añoras sin ni siquiera haberte ido (otras, como la de Cala en Turqueta, te las recuerda google al ver las fotos). Pero al final de las tres etapas del Camí de Cavalls esperaba la tan famosa Cala Galdana (que es la imagen de la cabecera de este artículo). En apenas unos cientos de metros, comenzó a sentirse todo el griterío de un típico domingo de playa. Parecía que allí estuviese media isla reunida. Al ir en bicicleta pude adentrarme hasta el centro del pueblo y a la playa, pero el atasco de coches ya era considerable (tal vez la COVID se ha encargado de solucionar esto).

Tras una parada, un helado, un café, tocaba volver a hacer un sprint hasta la capital, entregar la bicicleta de vuelta, y sentir como ya deseaba volver a una isla que emana y aclama paz.

Artículo en colaboración con Hotels.com, pero todas las opiniones y vivencias son mías.

David Lopez
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David López es el fundador del blog de viajes De Pronto A Bordo. Basado en Barcelona pero muy a menudo por Berlín. Ha estudiado diseño gráfico y de interiores, pero se ha redifinido bastante rápido como trotamundos. A punto de visitar su país número 34, tras haber vivido en 5 países europeos. Al ser las distancias en Europa muy cortas, ha empezado a explorar el mundo en 2012 de manera más espontánea, y ahora, escribe sobre ello.

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